Dejar de fumar es algo que muchos se proponen pero pocos lo consiguen. Hace falta mucha fuerza de voluntad y el apoyo de los más cercanos para poder completar con éxito esta tarea. Todos sabemos lo perjudicial que es el tabaco. De hecho, todos los fumadores esas imágenes tan impactantes de las cajetillas. Sin embargo, la gente no deja de fumar por ver esas fotos. Y entonces nos preguntamos, ¿Por qué fumamos? La respuesta es sencilla y seguramente te sentirás identificado con ella, porque te gusta. Y es que el tabaco lleva sustancias que producen adicción y que por lo tanto producen una sensación placentera.
La adicción por todos aceptada
Cada cigarrillo contiene más de 4000 sustancias de las cuales algunas son muy perjudiciales para nuestra salud, entre ellas podemos encontrar, monóxido de carbono, alquitrán, benzopireno, cadmio, niquel,…
Como hemos explicado antes, el tabaco es una adicción que cuando se deja puede provocar entre otras cosas, ansiedad, dolor de cabeza o irritabilidad. La duración e intensidad de los síntomas dependerá en gran medida de cuantos cigarros fumaba y durante cuánto tiempo ha estado fumando.
Cada día más gente acepta que fuma porque se han vuelto adictos al tabaco. Además está comprobado que es más fácil dejar de fumar que intentar fumar menos. El tabaco contiene todas las sustancias que hemos mencionado antes.
Cuando una persona da el paso y decide que quiere dejar de fumar uno de los factores más importante es que tenga la ayuda de sus amigos y familiares. Sin embargo, el más importante y en el que va a radicar el éxito de este propósito va a ser que la propia persona se conciencie de que quiere dejar de fumar y que piense que si pone todo su empeño lo va a conseguir.
Hemos decidido dejar de fumar, ¿qué hacemos?
Nos encontramos en un momento crucial, hemos decidido dejar de fumar y hemos elegido día para comenzar con el nuevo reto. Antes de que llegue ese día tan señalado debemos comenzar a reducir el consumo de cigarrillos. Para ese día debemos haber comunicado a nuestros familiares y amigos que vamos a empezar a dejar de fumar. Es conveniente lavar toda la ropa para librarnos del olor a humo que pueda tener la casa. Por último, pero no lo menos importante, es tirar todos los cigarrillos que haya por casa.
Algo que tenemos que tener claro cuando dejamos de fumar es ser conscientes de porqué dejamos de fumar. Que lo hacemos por nosotros mismos y por nadie más. Cada vez que pensemos en que nos fumaríamos un cigarrillo debemos recordar porque lo queremos dejar. Saber que si otros lo han dejado nosotros somos igual de capaces que ellos. Por último debemos convencernos a nosotros mismos de que estas ganas solo van a durar unos minutos.
Como evitar las recaídas
Es recomendable intentar evitar ciertos hábitos para evitar recaídas. Por ejemplo, si se sabe que uno de los cigarros que más apetece es el del después del café evite tomar café. En ocasiones nos resulta complicado evitar ciertos hábitos porque están muy arraigados en nuestra vida. En esas ocasiones resulta más sencillo intentar modificarlos, por ejemplo, tomar té en vez de café. Por otro lado, también podemos cambiar el cigarro por algún sustituto que nos produzca una sensación similar a la del tabaco: chicles, caramelos,…
Otro muy importante para evitar las recaídas es mantener la mente ocupada. Por ello, entretenernos con actividades físicas o realizando ejercicios de relajación nos ayudaran en esta labor.
Hay veces que con la fuerza de voluntad no es suficiente. Tenemos que recurrir a medicamentos para dejar de fumar como pueden ser los chicles, pastillas o aerosoles. Siempre será mejor esto que sufrir una recaída.
Desde la oficina de la farmacia te podemos ayudar a dejar de fumar, atrévete a dar el paso y acércate a preguntarnos.